Obesidad y su relación con la presencia del trastorno depresivo durante los últimos 10 años (2013-2023)
Autor
Acosta Trujillo, Edna
Duarte Márquez, Paola
Pérez Sánchez, Valeria
Vélez Lara, Ricardo
Fecha
2024Resumen
La obesidad y la depresión son dos condiciones de salud crónicas y complejas que afectan el equilibrio neuro metabólico y psicosocial de las personas. La obesidad se caracteriza por un aumento anormal de peso, mientras que la depresión se manifiesta a través de un ánimo deprimido, falta de energía y pérdida de interés en actividades cotidianas durante al menos dos semanas. Esta monografía busca evaluar la relación entre el trastorno depresivo y la obesidad, centrándose en estudios publicados entre 2013 y 2023. Se establecieron objetivos como relacionar la fisiopatología de ambas condiciones, identificar factores de riesgo para el desarrollo de depresión en pacientes con obesidad y analizar la prevalencia de trastornos depresivos en personas obesas. Se encontró que ambas enfermedades comparten mecanismos fisiopatológicos comunes, como la hiperactividad del eje hipotalámico adrenal y la presencia de citoquinas proinflamatorias, lo que puede predisponer a los pacientes a ambas condiciones. Los factores de riesgo para la depresión en personas con obesidad son diversos e incluyen aspectos demográficos, conductuales, biológicos y genéticos. Tras revisar 14 estudios, se observó una relación bidireccional entre la obesidad y la depresión, con una mayor prevalencia de depresión en personas obesas, especialmente en mujeres. Aunque algunos estudios sugieren una conexión significativa entre ambas condiciones, otros son contradictorios, lo que subraya la complejidad de su relación y la influencia de otros factores. Se necesita más investigación para comprender completamente esta relación y desarrollar intervenciones integrales que aborden tanto la salud física como la mental en estas poblaciones vulnerables. Es crucial considerar aspectos sociales y culturales, como el estigma de la obesidad y las disparidades económicas en el acceso a la salud, al investigar esta relación en diferentes grupos de edad. Los estudios longitudinales pueden proporcionar una comprensión más profunda a lo largo del tiempo, adoptando un enfoque multidisciplinario que aborde aspectos biológicos, psicológicos, sociales y epidemiológicos.
